SOBRE MI

Soy Yessica Martínez, Psicóloga Clínica (FPV: 8724) egresada de la Universidad Arturo Michelena (UAM) en el año 2012.

Fui Docente Universitaria en la misma Universidad. Allí, impartí las cátedras de: Teoría y Practica Psicoanalítica, Psicología de la Salud, Practica Clínica y Psicoterapia del adulto.

Desde el año 2012 hasta la actualidad me he desempeñado en el ejercicio libre de la profesión. Y desde hace 10 años en la modalidad remota, habiendo constituido mi Clínica virtual y desde entonces, he brindado acompañamiento psicoterapéutico virtual a nivel global.


Una practica clínica integrativa

Mi camino en la Psicoterapia no ha sido una línea recta, sino un proceso continuo de profundización para comprender la complejidad de lo que nos hace humanos.

En mis inicios, mi práctica encontró sus cimientos en la orientación psicodinámica, una mirada que me permitió entender el valor del inconsciente, las dinámicas relacionales y la importancia de la historia de vida en la construcción de la psique.

Sin embargo, la búsqueda de herramientas que conectaran de forma más directa con la experiencia presente me llevó a desplazarme gradualmente hacia las terapias contextuales, especializándome en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la Terapia Centrada en la Compasión (CFT). Con ellas, aprendí a acompañar a las personas a cultivar una relación más amable y flexible con sus pensamientos y emociones.

Comprender que muchas de las resistencias y sufrimientos actuales no son solo patrones de pensamiento, sino respuestas adaptativas a vivencias del pasado, me impulsó a adentrarme en el campo del trauma. Inicié este recorrido formándome como Profesional Informada en Trauma para, posteriormente, ir consolidando mi especialización como Psicotraumatóloga, en la cual me encuentro actualmente.

Este entendimiento del impacto del trauma en el sistema nervioso y en la psique me condujo a mi formación en el modelo de Sistemas de la Familia Interna (IFS). A través de IFS, integro mi recorrido para acompañar a mis pacientes/consultantes a escuchar sus distintas partes —aquellas que protegen, aquellas que guardan el dolor y el Self compasivo que sostiene el proceso— ofreciendo un espacio seguro donde reparar el pasado y recuperar la plenitud en el presente.

A lo largo de mi trayectoria clínica y de especializaciones, he reafirmado una convicción fundamental: no concibo la psicoterapia desde modelos patologizantes que reducen a la persona a un diagnóstico o a un síntoma.

Aunque mi formación académica y clínica me brinda el marco técnico para comprender la complejidad del sufrimiento mental, concibo los síntomas no como "defectos a reparar", sino como respuestas sabias y adaptativas que nuestro sistema encuentra para protegernos en momentos de dolor, de impacto emocional o trauma.